Mercedes prepara un expediente de empleo para 2.900 personas en Vitoria

Los peores augurios se han confirmado. La mayor exportadora vasca prepara un expediente de regulación de empleo (ERE) para el próximo año. Así se lo confirmó ayer la dirección de Mercedes a los sindicatos de su planta vitoriana de forma indirecta, al convocarles a una reunión extraordinaria el próximo miércoles con este punto único. El ajuste laboral afectará como mínimo a las 2.900 personas que trabajan en los talleres. No ha trascendido si alcanzará a los 600 empleados de las oficinas y tampoco el número de días que durará el ERE. Lo que las centrales sí dan por seguro es que será en el primer semestre del año. Probablemente, en marzo.
Con un histórico desplome de los pedidos para febrero -un 60% menor que hace sólo dos meses- y la previsión de que la fábrica no recuperará su ritmo hasta pasado el verano, la dirección había solicitado en los últimos días mayor cintura a los sindicatos para cerrar más días en 2009 con cargo a la bolsa de flexibilidad. Pero sólo CC OO y UGT aceptaron de entrada elevar de 18 a 30 las jornadas que la factoría cerraría para recuperarlas en meses más activos. Al no contar con la mayoría sindical suficiente, el gigante alemán ha decidido presentar un ERE para el primer semestre de 2009, cuando hasta hace cuatro días sólo lo barajaba «para la segunda mitad del año», recordó ayer el presidente del comité, José Antonio Moreno, de UGT.
Y todo apunta a que la regulación podría aplicarse desde marzo. El ingeniero Emilio Titos, el director, ha bajado a la cadena esta semana para explicar a los trabajadores las negras previsiones y la necesidad de reducir hasta 60 jornadas a lo largo del próximo ejercicio. No les habló de EREs, pero sí de unas cifras preocupantes que obligan a corregir de forma urgente los ritmos de producción. Por ello, cualquiera que sea la cuantía que logren pactar, o que en su caso les autorice la dirección de Trabajo del Gobierno vasco, la intención de la empresa es comenzar a aplicar una regulación temporal de empleo cuanto antes.
Los ejecutivos calculan que con la cartera de pedidos de enero y febrero, que reducen la producción diaria a 182 vehículos frente a los 475 del resto del año, habrán agotado toda su bolsa de flexibilidad. Y es que la plantilla se va de vacaciones el día 12 de diciembre y regresará el 20 de enero, con seis días consumidos de las 18 jornadas pactadas en 2009. Por ello, si las centrales no aceptan aumentar este paquete o adelantar tres de las cuatro semanas de vacaciones de agosto a los meses de abril y mayo, a la empresa apenas le quedará otra salida que tener un ERE aprobado para marzo. La negociación se abrirá sin más demoras.
Este cambio de planes de los directivos de la fabrica vitoriana – una planta que genera cerca del 2% del PIB vasco y el 10% de la exportación de la comunidad autónoma- se ha producido después de una intensa y, de momento, infructuosa semana de negociaciones.
Negociaciones
El pasado viernes, Titos anunció su intención de tratar de llegar a un acuerdo con UGT, CC OO, USO y la coalición Ekintza, tras descartar a ELA, LAB y ESK, los otros grupos con representación sindical que planteaban condiciones como la renegociación global del convenio, que considera inasumibles. Finalmente, la dirección ha tenido entrevistas con UGT, CC OO y USO, que suman 15 de los 27 puestos del comité, una mayoría suficiente. Pero las conversaciones se rompieron cuando USO exigió una consulta al personal de lo que se acordase en la mesa. Según las centrales, la dirección se negó de pleno.
Mientras Mercedes resuelve cómo ajustar su reducidísima producción al calendario, las cien empresas vascas, con más de 6.000 empleos, que le sirven los componentes de sus vehículos observan con temor cómo se van sucediendo los EREs. Cuatro, dos de ellas situadas en la zona logística próxima a la planta, ya han anunciado regulaciones de empleo que, si son pactadas y aprobadas, enviarán a casa a 423 trabajadores durante varias semanas. Despido improcedente
Fuente: el correo dgital

