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¿Por qué se derrumba el Athletic?

Posted on the November 24th, 2008 under Deportes,Noticias de Bilbao by admin




JON AGIRIANO.-Por mucho que el representante del club en el palco de Riazor asegurara sentirse tranquilo -en casos así, uno se pregunta qué necesitan algunos para estar preocupados-, la realidad es que el Athletic ha entrado en la fase aguda de los equipos en crisis: ya no es capaz de mirar más allá de la vuelta de la esquina, ni de pensar en otra cosa que no sea en el próximo partido. Se trata de ir tirando, de sacar la cabeza para respirar. El gran objetivo ahora es ganar como sea al Numancia y salir de los puestos de descenso. Nada de pensar a medio plazo y en analizar con serenidad las causas del desplome de un equipo que hace agua por todas partes. Mientras tanto, la afición rojiblanca, oscilando entre la tristeza y la indignación, convencida de que un año más toca sufrir, se pregunta qué diantres le pasa a su equipo. Éstas podrían ser algunas de las respuestas.

UN COMIENZO DESASTROSO

Arrancar la temporada con buen pie o, lo que es lo mismo, activar desde el principio los niveles de ilusión y confianza de los jugadores, es una prioridad para cualquier equipo que viene de los bajos fondos. En el caso del Athletic, esta prioridad era todavía más acusada habida cuenta del perfil de su calendario liguero, con un comienzo asequible y luego un mes de vértigo con enfrentamientos ante cuatro escualos como Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal. La cuestión, por tanto, era comenzar dando un golpe en la mesa. Con autoridad.

No hace falta decir que la tropa de Caparrós hizo todo lo contrario. En su estreno liguero, ante el Almería en San Mamés, el Athletic se pegó un tiro en el pie. Hubo un momento en ese partido, poco antes del descanso, cuando los andaluces, con 0-2 en el marcador, se permitieron el lujo de hacer un rondo de dos minutos, en el que más de uno sintió temblores. Natural. El equipo estaba justo al revés de como debía estar. No sabía a lo que jugaba y sufría en todas sus líneas. Fue el momento de preguntarse por un par de cuestiones polémicas que todavía siguen coleando. La primera, el diseño de una pretemporada cuando menos extraña si de lo que se trataba era de que el Athletic estuviera como un tiro desde el primer partido. ¿Se trabajó en verano con ese propósito o primaron otros temas?

La segunda cuestión es el traspaso de Aduriz, un error histórico que Caparrós no sólo se tragó sin rechistar sino que fue el primero en aplaudir. El papelón del técnico de Utrera en este tema -ahí es nada prescindir de su segundo delantero, de un futbolista contrastado, querido dentro de la plantilla y básico para diversificar las variantes ofensivas del equipo y oxigenar a Llorente-, le dejó en el peor lugar posible ante sus jugadores, que comenzaron la Liga con una certeza letal, la misma que les hundió hace tres años: sin Aduriz y Del Horno, sabían que eran peores que la campaña anterior. Y la campaña anterior, ellos lo recordaban perfectamente, las pasaron canutas hasta bien entrado el mes de marzo. Teniendo en cuenta la consistencia moral de esta tropa, tan blanda, tan quebradiza, tan expuesta a coger una pulmonía con la primera mala corriente, el riesgo asumido con la venta de Aduriz fue inaceptable.

FALTA DE PERSONALIDAD

El Athletic es un equipo sin estilo. Dicho de otro modo: no tiene personalidad. Joaquín Caparrós lleva 17 meses en Lezama y todavía no ha dado con la tecla. Su gran problema ha sido no atreverse a apostar por una idea y llevarla hasta sus últimas consecuencias. Le ha podido la ansiedad y continúa haciendo experimentos y destilando desconfianza. Sobran los ejemplos, pero hay uno de ellos que no puede ser más revelador: las probaturas con los medios centros. Algo muy serio falla en la base, en el concepto mismo de juego, cuando un día se alinea a Javi Martínez y a Gurpegui y al siguiente a Yeste y a Orbaiz.

Cualquiera que conozca un poco este negocio sabe que los futbolistas son los primeros en detectar las dudas de su entrenador. Y también sabe que un entrenador que duda está muerto. En el fútbol vale más un loco convencido que un cuerdo consumido por los interrogantes. Los resultados de este dilema constante que es el Athletic para Caparrós están ahí: dos victorias en doce partidos y el equipo derrumbado en los puestos de descenso, la defensa hecha unos zorros (23 goles en lo que va de Liga), el centro del campo aturdido y la delantera reducida a la explotación industrial de Fernando Llorente. Resumiendo: el Athletic es, hoy por hoy, cualquier cosa menos un equipo sólido y bien trabajado en el que brilla la sintonía entre el técnico y sus pupilos.

BAJA FORMA CASI GENERAL

Las culpas del entrenador están ahí. Es el máximo responsable del equipo y como tal hay que juzgarle. Pero las culpas de los jugadores son otra cuestión que no puede pasarse por alto. Y es que si uno repasa el estado actual de los rojiblancos acaba haciéndose cruces. El resultado del examen de la plantilla es desolador. Sólo un futbolista, Fernando Llorente, saca buena nota. Luego podría decirse que Iraola, Orbaiz y Balenziaga, al que todavía se le pueden perdonar sus errores de principiante, llegan al aprobado. Con sus más y sus menos, sus luces y sombras, han ofrecido un nivel aceptable; algo que también podría decirse de dos suplentes habituales como Ion Vélez y Etxeberria. En el resto -no se cuenta a los desterrados por el técnico, lógicamente- el suspenso es general.

El nivel que están ofreciendo futbolistas como Iraizoz, Amorebieta, Ocio, Javi Martínez, Yeste, Susaeta, Gabilondo o David López no es, ni de lejos, el que se les debe exigir. Se les paga por aportar mucho más y tienen condiciones para ello. Cada jugador es un mundo y cada baja forma tendrá una explicación, aunque algunas de ellas se antojen un misterio. Ahora bien, en estos tiempos duros hay una virtud que se echa de menos en esta plantilla: la fuerza mental, el carácter, la existencia de tipos de una pieza, de competidores que sepan superar la adversidad y contagiar al resto su coraje, de leones, en fin, que se merezcan el cántico de esos benditos niños del Congo que emocionaron a toda la hinchada del Athletic la semana pasada.

 fuente: canal athletic

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